Según publica la versión electrónica de BusinessWeek, la crisis económica afecta especialmente a las pequeñas empresas, que ven drásticamente reducidas las opciones de recibir créditos debido al delicado estado de sus cuentas, e incluso pueden verse afectadas por quiebras de bancos.
La revista indica que mientras entre 2005 y 2006 no quebró ningún banco [en Estados Unidos], en 2007 quebraron 3 bancos, y en lo que llevamos de 2008 han quebrado 11 entidades bancarias. Si el banco en el que tenemos depositado el dinero de la empresa quebrase, sería un grave problema que podría provocar nuestra propia quiebra, por falta de liquidez. Por este motivo, algunos analistas consideran que debemos dividir nuestros ahorros entre varias entidades distintas.
Si bien la crisis no debería afectar a aquellas empresas que estén al corriente de sus pagos, las empresas de nueva creación, así como restaurantes y demás pequeños comercios, sí que sufrirán la reducción de préstamos existente.
Fuente:BusinessWeek